EL MATRIMONIO DE JART Y LA FILOSOFÍA DEL SISTEMA DE PRODUCCIÓN TOYOTA II
CAPITULO II
GENESIS INTERNO
"Si conoces a tus enemigos y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro"
El arte de la guerra. Sun Tzu
- Tengo un grave problema. - Comento Juan a su asesor de tesis Enrique Hurtado.
- ¿Es familiar, de dinero o de salud?
- Mmm, pues posiblemente ya es un problema de las tres formas porque es referente a nuestra empresa...
- ¡Los problemas de tu empresa deben de quedarse en tu empresa y los de tu familia deben de quedarse en tu familia! - Exclamo Enrique antes de que Juan pudiera agregar algo.
- Lo se, sin embargo no he podido separarlos, a grado tal de que las presiones ya minaron mi salud...
- ¿De que tamaño es la crisis?
- Vamos a cerrar el negocio. -Soltó Juan esperando ver en el un semblante de sorpresa y preocupación, pero Enrique ni se inmuto.
- Es normal que eso suceda, pues las Pymes en México desaparecen en los primeros 3 años de vida...
- ¡Nuestra Pyme ya tiene 8 años de vida Enrique!
- ¡Ah, entonces quiere decir que sí tienen demanda en el mercado y pueden resolver sus problemas!
- ¿Pero como Enrique? Eso es lo que quisiera saber.
- Dime, ¿de verdad conoces a tu empresa?
- Si, claro...
- Yo creo que no, -sonrió Enrique- pero si lo conoces entonces en la próxima sesión me explicas cuales son tus problemas. Hoy me tengo que ir.
- Pero Enrique, mis problemas son mas externos que internos. - Comento Juan un tanto desesperado.
- Primero deben verse hacia adentro y después hacia afuera para resolver sus problemas. - Remachó el catedrático.
Enrique Hurtado se despidió y salio del cubículo escolar para dirigirse a su auto. Juan lo siguió con la mirada y de paso observo a través de las amplias ventanas las instalaciones de la escuela, que en esas horas de la tarde lucían desérticas. El paisaje de la escuela solitaria le brindo paz y tranquilidad para pensar en lo que su asesor le dijo: "Entonces si tienen demanda... Primero tienen que verse hacia adentro...". Las frases retumbaban en su mente una y otra vez...
Juan inicio la reunión con un:
- ¡Tenemos que salvar a nuestra Pyme! Vamos
a analizar las operaciones. Díganme, ¿Por qué tenemos muchos problemas?
- Por donde quieres que empecemos. –
Contesto Edith
- Según los datos que tenemos, solo completamos
el 70% de los pedidos, ¿Por qué se da esta problemática? – pregunto Juan.
- Bueno
– Respondió Edith- Resulta que la mayor parte de nuestros pedidos (60%) son pequeños
y de muchos modelos existentes, pero de cantidades muy reducidas, es decir, nos
piden 30 modelos diferentes de a 3 o 4 piezas por modelo. Por lo tanto, como
los lotes son pequeños es muy complicado completarlos, pues se tiene que estar
cambiando los moldes constantemente y se pierde mucho tiempo. Además, si el
cliente no manda las especificaciones en los acabados de manera correcta, el
pedido respectivo se retrasa hasta que se tenga la información correcta.
- ¿Pero también tenemos pedidos grandes,
no? ¿qué pasa con estos pedido?
- René,
el supervisor, se apura a contestar:
- Precisamente los pedidos grandes nos
generan problemas, pues al ser de mayor volumen, ustedes nos piden que nos
dediquemos de lleno a estos, en detrimento de los pedidos pequeños. Por eso los
pedidos pequeños no se completan.
- ¿Pero entonces los pedidos grandes si se
completan? – Pregunto Juan.
Todos
se ven los unos a los otros y casi al unisón contestan:
-
No, en realidad tampoco se completan.
- Es por el poco tiempo que nos dan para trabajarlos,
pues solo nos dan de 4 a seis semanas y por lo menos requerimos 8 semanas. –
Justifico Pedro, jefe de producción.- Y precisamente por la presión del tiempo
de entrega, se realizan mal algunas operaciones de producción y por lo tanto se
tiene que repetir la operación para rectificar las fallas. Esto retrasa también
la entrega de los pedidos.
- ¿Eso quiere decir que tenemos un mínimo
de quejas por la calidad de nuestros productos? - Pregunto Juan.
De nuevo todos se
vuelven a ver entre sí y mueven la cabeza de forma negativa.
- En realidad tenemos muchas quejas por la
calidad. – Reconoció Pedro.
La sorpresa, mezclada con indignación era cada vez más
evidente en el rostro de Juan al conocer los problemas de los pedidos.
- Y en la tienda de venta al público en
general, ¿cómo estamos con las ventas? – Pregunto para ahondar más en la problemática.
- En la tienda si vendemos bien pero no lo
suficiente, ya que varios clientes no encuentran los modelos que quieren, pues
no hay existencias suficientes. Y como son clientes foráneos, se llevan lo que
encuentran… y también les quedamos mal. No tenemos bien estandarizado los
stocks de seguridad – Contesto Edith.
Juan se dirige entonces a sus interlocutores y
concluye levantando un poco la voz:
- Por lo que me comentan, tenemos que
reconocer entonces, que nuestros problemas son:
1. Tenemos
varios cuellos de botella en la producción.
2. Tenemos
serios problemas con la calidad
3. Tenemos
perdida por los pedidos incompletos.
4. Tenemos
perdidas por retraso en la entrega de los pedidos.
5. Tenemos
perdidas por no tener las existencias que demandan los clientes en la tienda.
Todos asienten con la cabeza y uno a uno se retira
de la reunión…
Al día siguiente Juan asiste ansioso a su alma mater
para comentarle a su catedrático asesor lo que había concluido.
- Enrique, ya tengo identificado los
problemas. – soltó, tan luego entro al cubículo.
- Qué bueno Juan, pero siéntate primero.
- Gracias Enrique. Ayer me reuní con
nuestro equipo y concluimos que…
- Tranquilo, después me dices cuáles son sus
problemas internos. – atajo Enrique - dime
¿conoces de autos?
- Más o menos Enrique, ¿Por qué?
- Bueno, entonces supongo que sabes que
Toyota es el líder en la venta de autos a nivel mundial ¿o no?
- Si, lo sé, pero ¿Qué tiene que ver
Toyota en mis problemas
- Bueno, precisamente el Sistema de
Producción Toyota puede ser la solución a tus problemas. Dime ¿Cuánto tiempo
pasa desde el momento que te hacen un pedido grande y el momento que en que
cobras ese pedido?
- Hmmm, Veamos, si hoy recibimos un pedido
grande, hoy lo capturamos en el sistema, mañana lo metemos a producción y de ahí
tardaran ocho semanas para producirlo y 2 días para empacarlo. En seguida lo
llevamos a la compañía de transporte y de ahí el cliente lo recibe a los cuatro
o cinco días siguientes. Entonces nos programan el pago y este cae a los 30 o
35 días siguientes. En total pasan ¡14 semanas! ¡Tres meses y medio! – Contestó
Juan sorprendido.
- Bueno si lograras disminuir ese tiempo a
la mitad salvarías a tu empresa de la quiebra. – Dijo Enrique mirándolo fijamente.
- Pero
todavía no te digo de mis problemas de calidad, de producción…
- No te apures, tus problemas son las
mismas que sufren la mayor parte de las Pymes en México. Me tengo que ir. En la
siguiente sesión continuamos.
- Espera Enrique, pero por lo menos dime
como debo empezar a resolver mis problemas.
- - Se que no te gusta la comida chatarra Juan, pero por lo pronto ve y compra un refresco o unas papas o una hamburguesa a un local de Mc Donalds o Burguer King.
- ¿Comida rápida? ¿Y me lo tengo que comer?
- No, no es necesario que te lo comas. Lo que quiero es que observes bien como trabajan las ordenes en esos establecimientos, y los relaciones con tus operaciones de manufactura. Ah, y de paso investiga sobre Taichi Ohno y el
significado de Muda. No olvides que después de la segunda guerra mundial, Toyota
al igual que Japón, fue destruido y sin embargo resurgió de entre las cenizas
sin recursos financieros y materiales, solo eliminando todo tipo de desperdicio
que no agrega valor para el cliente. ¡Nos vemos a la próxima!. – Enrique
termino de decir esto y se apresuro a despedirse para salir casi corriendo del cubículo.
Juan se quedo pensando
nuevamente sobre lo dicho por Enrique Hurtado: “Como trabajan las ordenes en un local de comida rápida... Japon y Toyota fue destruido…
No tenia recursos… eliminar desperdicios…”
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